La EEA analiza los datos de España en materia de residuos y economía circular

La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) ha publicado recientemente el informe Europe’s Environment and Climate 2025: Knowledge for resilience, prosperity and sustainability, la evaluación más completa hasta la fecha sobre el estado ambiental del continente. El documento analiza 35 áreas temáticas vinculadas con el medio ambiente, el clima y la sostenibilidad, y ofrece una visión comparada del progreso de los países europeos hacia los objetivos de la UE para 2030 y 2050.

Como parte de este trabajo, la EEA ha elaborado fichas nacionales que detallan los principales indicadores y tendencias de cada Estado miembro en materias clave como economía circular, uso de recursos y gestión de residuos. En este contexto, la ficha correspondiente a España refleja avances importantes, pero también señala desafíos significativos en materia de prevención, valorización y aprovechamiento de materiales.

Generación de residuos

Según la EEA, la generación total de residuos en España no ha seguido una tendencia clara desde 2010. Tras un descenso inicial durante los años posteriores a la crisis económica, el volumen volvió a aumentar entre 2014 y 2018, alcanzando valores similares a los de comienzos de la década. En 2020, la pandemia provocó una reducción del –24,2 %, superior al promedio europeo, seguida de una recuperación parcial en 2022 (–8,5 % respecto a 2010).

Ese año, los principales tipos de residuos generados fueron los minerales (43,4 Mt), los mezclados (38,1 Mt) y los animales y vegetales (9,3 Mt). En conjunto, el 96,8 % correspondió a residuos no peligrosos y el 3,2 % a residuos peligrosos. Dentro de estos últimos destacan los residuos químicos (44,2 %), los residuos de aparatos y equipos eléctricos y electrónicos (RAEE) (32,7 %) y los residuos minerales (18,9 %).

Tasa de uso circular de materiales

La Tasa de uso circular de materiales, que mide la proporción de materiales reciclados reintroducidos en la economía, muestra una evolución positiva en España desde 2015, cuando se registró su valor más bajo. Esta tendencia responde a la aplicación de marcos normativos como la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y al I Plan de Acción de Economía Circular 2021-2023, que promueve el uso de subproductos, la definición de criterios de “fin de condición de residuo” y el desarrollo de mercados de materias primas secundarias.

Los datos de la EEA confirman que España afronta una etapa decisiva en su transición hacia la economía circular. Aunque los indicadores muestran progresos, el país aún debe intensificar sus esfuerzos en prevención, valorización y reutilización de materiales.

En este proceso, los gestores de residuos industriales y peligrosos se consolidan como actores estratégicos. Su conocimiento técnico, su capacidad de tratamiento especializado y su contribución a la recuperación de materiales son esenciales para cerrar el círculo de los recursos, garantizar la seguridad ambiental y avanzar hacia los objetivos europeos de sostenibilidad.