Nueva Guía Técnica para interpretar el reglamento europeo sobre gases fluorados

La transición hacia tecnologías más sostenibles en el ámbito energético exige claridad normativa y seguridad jurídica. En este contexto, la Oficina Española de Cambio Climático ha publicado la Guía Técnica de Interpretación del Reglamento (UE) 2024/573, orientada a facilitar la comprensión y aplicación de las nuevas restricciones y obligaciones relativas a los gases fluorados de efecto invernadero (GF-EIG), especialmente el hexafluoruro de azufre (SF6).

La guía ofrece una interpretación detallada del Reglamento, clarificando conceptos técnicos y operativos. Además, proporciona criterios para aplicar correctamente las prohibiciones progresivas de uso de SF6 y otros gases fluorados de efecto invernadero en nuevos equipos, así como los supuestos de excepción cuando no existan alternativas técnicamente viables.

El documento se dirige especialmente a quienes gestionan, instalan o mantienen equipos eléctricos que utilizan estos gases, ayudándoles a identificar qué obligaciones aplican, cuándo y cómo cumplirlas. Hay que recordar que el SF6 se ha empleado históricamente en equipos de media y alta tensión por sus propiedades aislantes y de extinción del arco eléctrico. Estos equipos son fundamentales en infraestructuras críticas como redes de distribución eléctrica, instalaciones industriales, parques renovables o grandes centros logísticos.

El Reglamento 2024/573 supone un cambio profundo: elimina progresivamente la puesta en marcha de nuevas instalaciones basadas en SF6 y establece requisitos estrictos para justificar excepciones. Sin una guía clara, existía riesgo de interpretaciones dispares, retrasos administrativos e inseguridad jurídica para operadores y gestores. Además, incorpora anexos técnicos que ayudan a calcular el Potencial de Calentamiento Atmosférico y aclarar dudas de aplicación práctica, reforzando su utilidad como herramienta de referencia.

Los gestores de residuos peligrosos son garantes de la sostenibilidad del ciclo completo de estos gases, desde el desmantelamiento seguro hasta la valorización o eliminación del gas, apoyando la transición del sector eléctrico hacia tecnologías menos contaminantes, sin comprometer la seguridad ni la trazabilidad ambiental.